¿Qué es el lupus?

El lupus eritematoso sistémico (LES) o simplemente lupus, es una enfermedad inflamatoria crónica, que puede afectar a cualquier órgano del cuerpo, en especial la piel, articulaciones, riñones y la sangre.

En la sangre del cuerpo humano, existen unas células, llamadas linfocitos, que fabrican unas proteinas especiales llamadas inmunoglobulinas o anticuerpos. Estos anticuerpos tienen la función de "defendernos" de cualquier agente externo o antígeno, entre otros, virus y bacterias. En una enfermedad como el lupus, el cuerpo humano pierde su capacidad de distinguir entre los componentes propios y los "extraños". Entonces, los linfocitos fabrican anticuerpos contra el propio organismo, los autoanticuerpos. Los autoanticuerpos, reaccionan con los autoantígenos, formando los denominados complejos inmunes, que se acumulan en los tejidos provocando inflamación, dolor y lesión. En la mayoría de los casos, el lupus no afectará a demasiados órganos, y con control y tratamiento adecuado, no se comportará como una enfermedad grave. En otros casos, la enfermedad puede ser agresiva, llegando a amenazar la vida de la paciente.

¿Cual es la causa del Lupus?

Se desconocen las causas exactas que provocan la aparición de un lupus. Probablemente hay una predisposición genética, sobre la que inciden desencadenantes como: radiaciones ultravioletas, hormonas, fármacos, infecciones y el estrés importante. En ocasiones, varias personas de una misma familia pueden verse afectadas por la enfermedad.

La enfermedad afecta con mas frecuencia a las mujeres en edad fértil que a los hombres. Las agudizaciones también son mas frecuentes antes de la regla y durante el embarazo, lo que hace verosímil la posible implicación de las hormonas sexuales femeninas.

Tipos de lupus

De forma sintética, existen tres grandes tipos lupus: el discoide, el sistémico y el inducido por fármacos. A su vez, la forma de lupus sistérnico, tiene varios subtipos.

La forma discoide, afecta de forma casi exclusiva a la piel. El diagnóstico de sospecha es clínico, y la confirmación puede hacerse mediante biopsia de piel. Un l0% de lupus discoides pueden generalizarse. Es posible, aunque no seguro, que el tratamiento de las formas localizadas, evite el paso a formas sistémicas.

El lupus eritematoso sistémico, puede afectar a cualquier órgano del cuerpo humano. Lo mas frecuente es que afecte al estado general, piel, articulaciones y sangre. En otros casos, afecta desde el inicio, o secundariamente a órganos como: pulmones, riñones, sistema digestivo y sistema nervioso. Además, en estas formas sistémicas o generalizadas, hay numerosas alteraciones analíticas. Suelen seguir un curso ondulante, con remisiones y exacerbaciones o brotes.

El lupus inducido por fármacos, aparece en determinadas personas predispuestas, cuando toman ciertos medicamentos. Clínicamente ser comportan como en el caso del lupus sistémico, aunque casi nunca se afecta el sistema nervioso o el riñón. Suele tener un curso autolimitado, al dejar de tomar el medicamento.

Diagnóstico

Aunque como se ha dicho el lupus puede afectar a cualquier parte del organismo, los síntomas mas
frecuentes son:

Síntoma
Porcentaje (%)
Dolor articular
95
Fiebre
90
Inflamación articular
90
Lesiones cutáneas
75
Anemia
60
Alteración renal
50
Dolor pleural
45
Erupción en "alas de mariposa"
40
Sensibilidad a la luz
30
Caída de cabello
25
Fenómeno de Raynaud
20
Convulsiones/migraña
15
Ulceras en boca y/o nariz
12

Teniendo en cuenta que los síntomas del lupus pueden ser inespecíficos y fluctuantes, y que, otras enfermedades autoinmunes diferentes del lupus pueden tener alteraciones clínicas similares, disponemos de una lista de 11 signos o síntomas, que nos permiten saber si el enfermo tiene un lupus o alguna otra enfermedad autoinmune del tejido conectivo. De esta lista de 11 alteraciones, el paciente con lupus debe tener al menos cuatro. Hay que aclarar, que estos síntomas o signos no tienen porque ocurrir al mismo tiempo. Algunas pacientes con antecedentes de: ojos y boca "secos", trombosis de venas o arterias, inflamación venosa, abortos de repetición, migraña o alteraciones de la presión arterial y/o renales durante el embarazo, pueden tener un lupus.

Seguimiento clínico

Una vez diagnosticado el lupus, a través de los signos y/o síntomas mencionados y de las correspondientes alteraciones analíticas (alteraciones de la sangre, de los marcadores de inflamación y autoanticuerpos), es importante saber si hay afectación de órganos internos, en especial, el riñón,

Se iniciará un seguimiento clínico ambulatorio, que se adecuará a las necesidades de cada persona con lupus. Son necesarios análisis periódicos para saber el estado inmunológico del paciente. Pocas veces se requiere el ingreso en el hospital. Durante el embarazo, se deben extremar los controles médicos, tanto por parte del especialista en lupus, como por parte del médico obstétra.

Tratamiento

La mayoría de las personas con lupus consiguen minimizar sus síntomas, dolor articular, malestar, fiebre, cansancio...? con un tratamiento adecuado. Es importante evitar aquellos desencadenantes que pueden desencadenar exacerbaciones de la enfermedad. El ejercicio físico moderado y regular, previene la debilidad muscular y la fatiga. La inmununización protege contra infecciones específicas. Es importante evitar actitudes negativas, malos hábitos (fumar, beber alcohol, automedicarse) y no seguir los controles médicos periódicos.

El tratamiento farmacológico se adecuará a las características de cada lupus (edad, sexo, tipo, intensidad, afectación de órganos internos, embarazo), siendo siempre un tratamiento individualizado. Se pueden usar varios tipos de medicamentos, solos o asociados, Los mas utilizados son: antiinflamatorios no esteroidales, antiinflamatorios esteroidales, antipalúdicos, inmunosupresores o citotóxicos, e inmunomoduladores. Recientemente otros fármacos, como el rituximab, u otros de la familia de los "tolerágenos" forman parte del arsenal terapéutico del lupus. El médico especialista en lupus, recomendará en cada momento y en cada paciente el o los fármacos mas convenientes.

Otras medidas: nutrición y dieta

La dieta debe ser equilibrada. Las dietas de moda, o las que defienden exclusiones u excesos de ciertos alimentos, pueden ser perjudiciales para las pacientes con lupus, ya que se pueden alterar las células inmunocompetentes y la función general del sistema inmune. La dieta mediterránea, es una buena dieta para pacientes con lupus. Debe evitarse a toda costa el sobrepeso, ya que a la larga, modulará negativamente tanto la calidad como la esperanza de vida de estos pacientes.

Pronóstico

Hay que modificar la idea de que el lupus es una enfermedad fatal, Cuando el enfermo sigue los controles y el tratamiento recomendados por su especialista en lupus, la esperanza de vida a los 15 años después del diagnóstico es de mas del 90%. Como ya hemos comentado, la mayor parte de pacientes con lupus podrán desarrollar una vida normal. Solo en los momentos de "reactivación" del lupus, la vida cotidiana se puede ver alterada. Como ya se ha comentado, la mayor parte de pacientes con lupus, nunca necesitarán ingresar en un hospital, si siguen las recomendaciones de su médico.

Los estudios y progresos en esta enfermedad son constantes. Los avances conseguidos en la última década han sido mayores que los conseguidos en los cien años anteriores. Por tanto, parece prudente y recomendable mantener bajo control una enfermedad que mañana puede ser curada.